Crónicas, son las pequeñas cosas de la vida. Poesía o algo así... son imágenes que creé. La lúdica, porque a quién no le gusta jugar de vez en cuando. Pequeñas narrativas son historias... o fragmento de historias, porque se trata de construir. Y, por último, Mis citas preferidas, un viaje por mis lecturas que, espero, quieran compartir.

sábado, 31 de mayo de 2008

LO QUE SE ESCONDE

A lau ,
Él era lo más parecido a una momia que había visto en mi vida. No se movía. Nada. Ni un centímetro por compasión.

Normalmente, esto es si no hubiera estado frente a una momia, hubiera tomado control de la situación. No necesito mucho para saber qué esperar: pero necesito algo. Me encontraba completamente fuera de mí y debo decir que, desde esa perspectiva, la escena que se observaba era tan ridícula que bordeaba lo bizarro. Estaba yo, inquieta, sobre mi cama. Primero sentada, después acostada: esperaba que de alguna forma, esto fuera leído como una actitud de acercamiento por la momia y que, entonces, ésta se moviera. Pero la momia no se movía.

Estaba ahí, la espalda erguida porque no podía ser de otra forma, levemente apoyada contra la pared –aunque creo que si la hubiera observado de cerca, habría podido ver que, en realidad, había una pequeña separación entre ella y la pared, y que sólo parecía asi, levemente relajada, pero se mantenía erguida, en clara tensión– las piernas toscas estiradas y la mirada un poco difícil de descifrar entre los vendajes. Hacían ya dos horas que estábamos hablando –en realidad yo hablaba, la momía solo asentía– por lo que hacían ya dos horas que la momia no se movía ni un centímetro.

A esta altura, queda claro que yo tenía un problema. Si hubiera sido un hombre en vez de una momia, hubiera sabido moverlo. Pero a la momia tenía miedo de exigirle: y si en realidad era que él no podía, pero, ¿quería?

No sé si lo notaron, pero es muy difícil ver que hay detrás de los vendajes. Están para proteger, aunque tal vez también. Sí, tal vez, también, para esconder. Por favor, no me preguntan qué es lo que esconde, si los supiera no tendría este problema, ¿no?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y pensar que es una historia de la vida real jajajaj
como tu hermano se no supone q yo deba leer estas cosas donde se cuentan las experiencias con el otro sexo!
divertida la cronica
pobre la protagonista
jajajajja
beso den
Pablito