Crónicas, son las pequeñas cosas de la vida. Poesía o algo así... son imágenes que creé. La lúdica, porque a quién no le gusta jugar de vez en cuando. Pequeñas narrativas son historias... o fragmento de historias, porque se trata de construir. Y, por último, Mis citas preferidas, un viaje por mis lecturas que, espero, quieran compartir.

sábado, 31 de mayo de 2008

SPOTLIGHT

Hay un spotlight. No se puede apagar. Solamente se puede dirigir. Esta es la única elección que se toma. Hay una manija que mueve una luz, esa luz es potente y concentrada y deja ver una sola cosa. Aquella que se elije.

No sé si voy a ver el resto. Eso depende de otras luces que manejan otras manos. Sólo se puede manejar esta luz, y elegir. Por eso no vale decir que no vi, que no me di cuenta, que estaba oscuro, que era difícil. Porque la única respuesta verdadera es: elegí mirar otra cosa. Por más que deseaba ver, era lo que más quería: elegí mirar otra cosa.

Es una responsabilidad grande. Claro que preferiría pensar que no pude, que todo negro, que tenía que ver lo que estaba pasando a la izquierda, era una urgencia, entendés, un prioridad, no es que no quise, yo… Estaba confundida. Imaginate, el contraste tan seco, tan fuerte, entre el blanco cegador de la luz y el temido negro del abismo. Todo se mueve, el instante en el que algo se ilumina es tan fugaz y sólo ese momento para ver. Un destello.

Se puede apuntar a un único lugar. Esa es mi elección. Peor. Esa es la elección de los otros. ¿Y si yo dirijo mi luz a alguien que tiene la suya en otro lado? Entones no recibo respuesta. El otro no puede verme. Qué horrible. Qué peligro. Una sola posibilidad una sola opción y lo más probable es que la luz del otro ilumine a alguno de los millones de puntos y destinos y jamás justo, jamás de casualidad, jamás porque quiso: a mí.

Espero. Que aunque sea una vez en la vida, por una milésima de segundo, tendría que poder pasar la maravillosa coincidencia. Las luces enfrentadas. Las dos personas claramente visibles, claramente vivas. Presentes. Con la energía de la luz conectándolas. Ese es el momento que espero. Con soledad, lo espero. Tal vez lo espere toda la vida.

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