Aprovecho que Her ya recompiló las mejores citas de este cuento y les dejo acá un link a su blog. No lo pude evitar, y de comentario agregué mi preferida, que la dejo también en está página porque, incluso, merece ser leída dos veces:
"Comprendo que le enfurezca la idea de que vayan a publicar Amorous, porque cualquiera se da cuenta de las fallas, del soplido perfectamente perceptible que acompaña algunos finales de frase y sobre todo la salvaje caída final, esa nota sorda y breve, que me ha parecido un corazón que se rompe, un cuchillo entrando en un pan (y él hablaba del pan hace unos días). Pero en cambio a Johnny se le escaparía lo que para nosotros es terriblemente hermoso, la ansiedad que busca salida en esa improvisación, llena de huidas en todas direcciones, de interrogación, de manoteo desesperado. Johnny no puede comprender (porque lo que para él es fracaso a nosotros nos parece un camino, por lo menos la señal de un camino) que Amorous va a quedar como uno de los momentos más grandes del jazz. El artista que hay en él va a ponerse frenético de rabia cada vez que oiga ese remedo de su deseo, de todo lo que quiso decir mientras luchaba, tambaleándose, escapándosele la saliva de la boca junto con la música, más que nunca solo frente a lo que persigue, a lo que se le huye mientras más lo persigue."
Vale la pena, realmente, entrar a ver el resto a http://progresivonoprogresista.blogspot.com/2008/05/gracias-julio.html
El cuento completo está en Las armas secretas, junto con otros también impecables, como Las babas del diablo y Las armas secretas.
Crónicas, son las pequeñas cosas de la vida. Poesía o algo así... son imágenes que creé. La lúdica, porque a quién no le gusta jugar de vez en cuando. Pequeñas narrativas son historias... o fragmento de historias, porque se trata de construir. Y, por último, Mis citas preferidas, un viaje por mis lecturas que, espero, quieran compartir.